Un día una amiga se me acercó muy acongojada. Había tenido un problema con su novio y no se sentía segura de qué debía hacer. No sabía si en verdad lo amaba o sólo se había acostumbrado a él.
Yo la escuché y la miré. ¡Estaba tan confundida! Entonces le empecé a hablar acerca del amor. Me acordé de muchas cosas: mis experiencias, las de mis amigas y amigos, y lo que mi gurú me había enseñado hacía unos años atrás...
Hay dos cosas en este mundo que jamás deben mezclarse: el amor y la necesidad.
Amar es entregar, sin importar si la otra persona te retribuye o no.
Necesidad es absorber a la otra persona porque tú mismo no te puedes producir lo que necesitas. Me explico: hay quienes se consideran no-atractivos, hasta el punto de no tener ni ganas de mirarse al espejo, y se mantienen pensando "soy fe@, soy fe@". Cuando logran tener una pareja, buscan que él o ella les dé, además del amor que quieren regalar, el empujón para subirse el autoestima, cosa que ell@s por sí sol@s son incapaces de hacer... y no porque no puedan, sino porque simplemente REQUIERE ESFUERZO.
Si no te amas a ti mismo, no puedes pretender que otro lo haga por ti. Si tienes una pareja así, no vale la pena seguir entonces con esa relación. Uno de los dos está siendo egoísta, a pesar de que te diga absurdamente que te ama. ¿Cómo puedes decir que amas a alguien si ni te puedes amar a ti mismo?
Así supe por qué corriente nadaba el concepto amor... yo ni lo sabía. Pero tratando de ayudar a una amiga hice un gran descubrimiento que, a pesar de todo, estaba en mí y yo no lo había visto... así como tantas cosas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario